Podología infantil: cuándo llevar a tu hijo al podólogo
El pie infantil está en pleno desarrollo, y muchas cosas que preocupan a las familias forman parte del crecimiento normal. Otras, en cambio, se corrigen mucho mejor si se detectan pronto.
A qué edad hacer la primera revisión
Lo habitual es hacer una primera valoración cuando el niño ya lleva un tiempo caminando con seguridad, hacia los 3-4 años, y repetirla durante las etapas de crecimiento. Si hay antecedentes familiares o algo os llama la atención antes, no hace falta esperar.
Señales que conviene revisar
- Se cansa enseguida al caminar o pide brazos con frecuencia.
- Camina de puntillas de forma habitual, o mete o saca mucho los pies.
- Tropieza y se cae más de lo esperable para su edad.
- Desgasta los zapatos de forma muy desigual.
- Se queja de dolor en pies, piernas o rodillas, sobre todo por la noche.
- Uñas encarnadas o verrugas plantares (muy frecuentes en la infancia).
Qué hacemos en la consulta infantil
La visita es tranquila y adaptada al niño: exploramos el pie, observamos cómo camina y valoramos si el desarrollo es el esperado. En muchos casos basta con pautas de calzado y seguimiento; en otros, un tratamiento ortopodológico a tiempo evita problemas en la edad adulta.
Ante la duda, mejor revisar: en el pie infantil, actuar pronto suele significar tratamientos más sencillos.