Callos y durezas en el pie: por qué salen y cómo eliminarlos
Callos, durezas y helomas (los conocidos «ojos de gallo») son la respuesta de la piel a una presión o roce repetido. Quitarlos alivia, pero si no se corrige la causa, vuelven.
Por qué aparecen
La piel se engrosa para protegerse allí donde recibe más carga. Detrás suele haber un calzado inadecuado, una pisada descompensada, dedos en garra o un juanete que cambia los puntos de apoyo.
Por qué no conviene tratarlos en casa
Las cuchillas, limas agresivas y los parches con ácido son una fuente frecuente de heridas y quemaduras químicas, especialmente en personas diabéticas o con problemas de circulación. Eliminan piel sana junto con la dureza y el problema regresa con más fuerza.
Cómo lo resolvemos en clínica
Retiramos la hiperqueratosis o el heloma con material estéril, sin dolor y con alivio inmediato. Después buscamos el origen: si hay un desequilibrio en la pisada valoramos un estudio biomecánico y plantillas personalizadas, y en casos concretos usamos órtesis de silicona para descargar la zona.
Tratar la dureza es fácil; evitar que vuelva es lo que marca la diferencia. Eso es lo que trabajamos contigo en consulta.